Ahora suena extraño pero, en el anterior partido contra Perú en Buenos Aires, por las Eliminatorias para el Mundial 2018, la Argentina de Jorge Sampaoli eligió la Bombonera porque creía que la cercanía de las tribunas le otorgaría la ventaja que no tenía en el juego. La selección campeona de América 2021, en cambio, podría imponer condiciones hasta en Machu Picchu: juega tan convencida que, aun sin brillo, termina ganando por decantación, por variantes, por insistencia, incluso por default. Si Argentina no encuentra los triunfos, los triunfos buscan a Argentina.