Creo que nunca grité tanto un gol como el de Caniggia contra Brasil en el Mundial 90. Tal vez el gol de Pablo Piatti en el minuto 94 en la cancha de Newell´s en ese 2006 del Estudiantes campeón del Cholo Simeone. El de Caniggia más que un grito fue la constatación de una forma de identificarme con el futbol.