La relación entre los alimentos y el desarrollo de enfermedades cardíacas, obesidad y diabetes es bien conocida. Pero no lo es tanto la conexión entre alimentos y ansiedad, aunque no es nueva la idea de que la comida alimenta tanto el cuerpo como la mente. De hecho, se calcula que nuestro cerebro representa alrededor del 20% de nuestras necesidades energéticas diarias totales.